Qué son los campos electromagnéticos de baja frecuencia
Cuando hablamos de los campos electromagnéticos de baja frecuencia, estamos hablando de esos campos que tienes dentro de tu casa alrededor de la instalación eléctrica. No me refiero aquí a los wifi, las antenas o los móviles, porque eso sería otro tema y otro tipo de campos , los de alta frecuencia. Aquí la cuestión es mucho más cotidiana: cables, enchufes, paredes con corriente y aparatos conectados.
Hay dos áreas de campos que conviene entender bien si de verdad te preocupa la salud tuya y de los tuyos. Una es el campo electromagnético que se puede medir con aparatos sencillos, con un tester de campos electromagnéticos que vale poco dinero. La otra es el campo relacionado con la electricidad sucia, provocada por armónicos eléctricos, que ya no se detecta tan fácilmente y necesita otro tipo de medición, pero que es muy insana
Los dos tipos de campos que puedes encontrar en casa
Dentro de tu casa puedes encontrarte, por un lado, el campo que rodea cables y enchufes, incluso aunque estén apagados. Esto mucha gente no lo sabe, porque piensa que si no está usando el aparato no pasa nada, pero el campo está ahí , alrededor del cable, y se puede medir. Y por otro lado está la electricidad sucia, que genera otro tipo de afectación más amplia alrededor de la instalación.
La diferencia importante no es solo que sean dos campos distintos, sino el alcance que tienen y cómo te afectan en el día a día. Uno se mueve en una zona más cercana al cable, y el otro puede extenderse bastante más. Si quieres revisar de verdad tu casa, conviene tener claras estas dos cosas.
El campo que rodea cables y enchufes
Este primer campo electromagnético es el que rodea todos los cables y enchufes, aunque estén apagados. Se puede medir con aparatos sencillos, con un tester básico, y afecta en un área de unos 30 centímetros alrededor del cable. Según el Instituto de salud alemán, el máximo admisible es de 7 V/M, así que lo sensato es no normalizar valores por encima de eso en zonas donde pasas muchas horas, sobre todo, donde duermes
La electricidad sucia y los armónicos eléctricos
El segundo campo tiene que ver con la electricidad sucia, provocada por armónicos eléctricos. Aquí ya no basta con un medidor sencillo, porque hace falta un aparato especial para detectarlo bien. Además, su alcance es mayor, ya que puede afectar alrededor de 1,5 metros alrededor de los cables, y eso cambia bastante las cosas dentro de una habitación.
Distancias, niveles y medición dentro de tu casa
Si quieres saber qué está pasando en tu casa, lo primero es medir. No hace falta complicarse demasiado para empezar, porque el campo más básico se puede comprobar con un tester sencillo. Eso ya te da una idea bastante clara de si estás viviendo pegado a una zona con niveles que no deberías tener tan cerca, sobre todo en espacios de descanso o de trabajo.
La distancia aquí lo cambia todo. Un cable puede parecer inofensivo porque está dentro de la pared y no lo ves, pero si está justo detrás de una cama o de una mesa donde pasas horas, la exposición deja de ser una tontería. Por eso, cuando hablamos de los campos electromagnéticos de baja frecuencia, no hablamos de algo abstracto, sino de centímetros, de paredes y de dónde colocas tu cuerpo cada día.
Dormir cerca de cables y el impacto en la salud
Normalmente, lo más importante es evitar dormir en un espacio con campos electromagnéticos cercanos , es decir cercanos a tu cabeza. Durante el día ya estamos expuestos a muchas cosas, pero por la noche el cuerpo debería descansar de verdad. Si duermes cada noche al lado de una zona cargada, el problema no es un rato puntual, sino la repetición constante.
Esto es malo para vuestra salud. Si no quieres que tu cerebro se fría cada noche, hay que tomárselo en serio. A la larga, esta exposición continuada puede acabar provocando enfermedades degenerativas. Por eso no es un tema menor cuando hablamos de tu casa y de la salud tuya y de los tuyos.
La cabecera de la cama y la separación mínima
Una medida básica y muy sensata es separar la cabecera de la cama de los cables que pasan por la pared, por lo menos 30 centímetros. Parece poco, pero esa distancia puede marcar una diferencia real si justo detrás de la cabeza tienes una línea eléctrica. Muchas veces el problema no está en toda la habitación, sino en ese punto exacto donde pasas horas inmóvil cada noche.
El ordenador conectado y otros focos cotidianos
Otro foco muy claro es el ordenador conectado a la corriente. Alrededor de un ordenador se puede medir fácilmente, con un simple tester, y si trabajas con el ordenador enchufado puedes encontrarte valores de unos 200 V/M. Eso ya da una idea de que no estamos hablando de algo pequeño o irrelevante, sobre todo si trabajas así todos los días durante horas.
Y esto no se queda solo en el ordenador. La lógica es la misma con otros focos cotidianos de tu casa: cuanto más cerca estás del cableado o del aparato conectado, más conviene revisar qué nivel tienes alrededor. A veces nos preocupamos mucho por lo que viene de fuera y no miramos lo que tenemos pegado al cuerpo dentro de casa.
Revisar vuestra casa a
Podéis revisar vuestra casa, hacedlo. No hace falta esperar a tener un problema para empezar a mirar dónde están los cables, qué hay detrás de la cama, cómo trabajáis con el ordenador o qué zonas de la casa tienen más carga. Si de verdad os importa la salud tuya y de los tuyos, merece la pena comprobarlo y no ir a ciegas.
Otro día hablamos del wifi y de los campos electromagnéticos de alta frecuencia, porque ese es otro capítulo. Pero con los campos de baja frecuencia ya tenéis bastante para empezar a observar vuestra casa con otros ojos y tomar decisiones sencillas que pueden evitar una exposición innecesaria cada día.